El matcha, sin exagerar.
La ceremonia, sin perderla.
Origen verificable, proceso tradicional respetado, y la honestidad de contarte exactamente lo que sabemos del matcha — y lo que todavía no.
Descubre nuestra historiaUn recorrido, ocho paradas
Elige por dónde quieres empezar — cada bloque se abre justo debajo.
Ritual diario — Kohi & Cha
El matcha empezó con una pregunta, no con un plan de negocio
Javi no llegó al matcha buscando un negocio. Llegó buscando entender por qué una taza de té verde en polvo, batida a mano en un cuenco de cerámica, podía sentirse tan distinta a cualquier otra bebida que hubiera probado antes: más despacio, más presente, como si el propio gesto de prepararla formara parte del sabor.
Cuanto más aprendía, más evidente resultaba que gran parte de lo que se vende como «matcha premium» en Europa no está a la altura.
Ni en calidad, ni en honestidad sobre lo que ese producto realmente es. KOHI & CHA nace de esa distancia — no como una tienda más de té verde en polvo, sino como el puente que a Javi le habría gustado encontrar: origen verificable, proceso respetado y la ceremonia japonesa explicada de verdad, sin reducirla a un hashtag de bienestar.
El nombre lo dice todo: KOHI (café, ko-hi) y CHA (té, cha) — dos rituales, una misma idea de fondo. Tomarte cinco minutos, hacerlo bien, y dejar que ese gesto pequeño cambie el resto del día.
No vendemos té verde en polvo.
Vendemos criterio.
Creemos que el matcha se ha convertido en una palabra de marketing antes que en un producto bien explicado. Nuestra misión es simple: que cuando compres matcha en KOHI & CHA, entiendas exactamente qué estás comprando, de dónde viene y por qué cuesta lo que cuesta — sin cifras infladas ni promesas que no podemos sostener.
El primer sitio donde
lo entendiste bien.
Queremos ser la marca a la que alguien llega sin saber nada de matcha, y de la que sale entendiendo por qué el grado ceremonial es distinto del premium, por qué el origen importa, y por qué merece la pena preparar bien esa taza. Y la marca a la que un consumidor exigente vuelve, porque ya sabe que aquí no le van a vender humo.
Por qué el matcha no es «solo» té verde en polvo
El matcha es té verde de la planta Camellia sinensis, pero con un proceso que lo separa por completo del té verde de bolsita. Este es el recorrido, paso a paso.
¿Qué es el umami?
El umami es el «quinto sabor» — ni dulce, ni salado, ni ácido, ni amargo: esa sensación redonda y sabrosa que también encuentras en un buen caldo o un buen queso curado. En el matcha viene de los aminoácidos que concentra el sombreado. Mucho umami y poco amargor suele ser señal de hojas jóvenes, de primera cosecha.
Ceremonial vs. premium
El grado ceremonial viene de la primera cosecha, hojas jóvenes, pensado para tomarse solo. El grado premium usa hojas de cosechas posteriores, con un perfil más intenso — ideal para lattes o repostería, a un precio más accesible. Ninguno es «peor»: cada uno está pensado para un uso distinto.
Lo que la ciencia dice del matcha — y lo que todavía no
Al tomarse la hoja entera en polvo, y no una infusión colada, el matcha aporta de forma natural más compuestos de la hoja que un té verde normal. Hasta ahí, el consenso. A partir de ahí, hay que ser precisos.
No vas a leer aquí que el matcha tiene «137 veces más antioxidantes» que el té verde.
Es la cifra más repetida del sector — y una tergiversación de un único estudio de 2003 que comparó el matcha con una sola muestra de té verde comercial de baja calidad. Estudios comparativos más recientes y rigurosos (Meyer et al., 2023) sitúan la diferencia real en un rango mucho más modesto: en torno a 2–3 veces más EGCG que un té verde de calidad comparable. Preferimos esa cifra, aunque sea menos vistosa. Es la que podemos sostener.
Catequinas+
Las catequinas son los polifenoles mayoritarios del matcha, y de los más estudiados en nutrición. El EGCG (epigalocatequina galato) es la catequina principal.
Su concentración varía según el origen, el grado y la cosecha — por eso no damos una cifra fija de «contenido en catequinas»: preferimos ser precisos antes que impresionantes.
EGCG+
El EGCG es uno de los polifenoles más investigados en nutrición en general, no solo en té.
Estudios in vitro y en animales sugieren propiedades antioxidantes y antiinflamatorias relevantes — pero trasladar directamente resultados de laboratorio o de modelos animales a «beneficios garantizados en humanos» es exactamente el salto que evitamos dar.
L-teanina+
Es el aminoácido que le da al matcha esa sensación de «calma alerta» tan característica. Se concentra en la hoja precisamente por el sombreado previo a la cosecha.
Un ensayo controlado (Hidese et al., 2019) encontró mejoras en fluidez verbal y calidad del sueño con 200mg/día durante 4 semanas — pero una ración típica de matcha aporta solo 20–30mg. Lo decimos para que la expectativa sea realista, no para inflarla.
Cafeína+
El matcha contiene cafeína de forma natural, junto con L-teanina — y esa combinación es la clave de su efecto característico.
Varios ensayos controlados muestran que cafeína + L-teanina mejora la atención sostenida y el tiempo de reacción, y reduce la sensación de nerviosismo frente a la cafeína sola. Es de lo mejor documentado de esta lista.
Minerales+
El matcha aporta los minerales propios de la hoja de té, como cualquier té verde de calidad elaborado a partir de la hoja.
Evitamos dar comparativas concretas (del tipo «más potasio que un plátano») porque esas cifras varían enormemente según el estudio y no existe un dato único que podamos avalar con seguridad.
Otros componentes+
La clorofila es la responsable del verde intenso del matcha — aumenta precisamente por el sombreado del cultivo.
Al tomarse la hoja entera en polvo, también se incorpora la fibra propia de la hoja, algo que no ocurre cuando solo se bebe una infusión colada.
Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 12 meses (Uchida et al., 2024, PLOS ONE) en adultos mayores con deterioro cognitivo leve encontró mejoras en la percepción de expresiones faciales y una tendencia de mejora en la calidad del sueño con 2g diarios de matcha, aunque sin cambios significativos en las pruebas cognitivas estándar. Es evidencia prometedora, no una conclusión cerrada, y así la tratamos.
No te vamos a decir que el matcha lo cura todo. Te vamos a decir exactamente lo que la investigación respalda — y por qué, aun así, creemos que merece un lugar en tu día.
Ocho cosas que determinan si un matcha es bueno de verdad
Verde intenso y vivo. Un tono apagado u oliváceo suele indicar oxidación o baja calidad.
Vegetal y fresco, ligeramente dulce. Nunca a heno seco ni a papel.
Sedosa, casi como talco. Si se siente arenosa o con grumos, la molienda no es la adecuada.
Una sensación redonda y sabrosa, el «quinto sabor». Suele indicar hojas jóvenes de primera cosecha.
Un dulzor natural de fondo. Si el amargor llega primero y se queda, algo falló en el proceso.
A más días de sombreado antes de la cosecha, más umami y menos amargor en la taza final.
A la piedra, despacio: un molino tradicional apenas produce 30–40g por hora, para no generar calor.
En lata opaca, bien cerrada, protegida de la luz y el aire. Se disfruta mejor en las semanas tras abrirla.
La preparación también forma parte del producto
Chashaku
Chawan
Chasen
Colador
Prepara
Reúne el chawan, el chasen y tu matcha. Tenerlo todo dispuesto antes de empezar ya forma parte del ritual.
Tamiza
Tamiza 1–2g de matcha (media a una cucharada, medida con chashaku) directamente en el chawan, para eliminar grumos.
Añade agua
Añade 60–70ml de agua a 70–80°C, nunca hirviendo: quema el matcha y genera amargor.
Bate
Bate con el chasen trazando una W rápida, sin tocar el fondo del cuenco, hasta lograr una espuma fina.
Disfruta
Sirve directamente en el chawan y tómalo despacio. Ese es, en realidad, todo el punto.
Cuatro formas de tomarlo
El usucha de siempre: agua a 70–80°C, batido con chasen hasta espuma fina. Se toma solo, sin nada más.
Prepara la pasta con menos agua (30–40ml) para que quede concentrada. Calienta la leche, sin hervir, y viértela sobre la pasta.
Prepara la pasta con agua caliente, como en el latte. Vierte sobre hielo y completa con agua o leche fría al gusto.
La avena y el coco funcionan especialmente bien por su cremosidad. La almendra tiende a resaltar más el amargor.
Siete formas de tomar tu matcha
Elige un sabor o una preparación distinta — seguimos contigo, paso a paso.
No solo vendemos matcha
Empieza por entenderlo.
Sigue por disfrutarlo.
Ahora que sabes todo lo que hay detrás de una taza de matcha, solo falta que la pruebes.
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